jueves, 22 de diciembre de 2011

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Violenta la Ley, en el caso de Mayanalán…

Nefasto, gobierno de Góngora

* Comerciantes afectados llegarán hasta las últimas consecuencias…

* Por desviar recursos de Seguridad Pública dejó sin policías al municipio

De la Redacción

El violento desalojo de comerciantes del “Mercadito” de Mayanalán, es una de las tantas acciones arbitrarias e ilegales en las que ha incurrido de manera impune el alcalde de Tepecoacuilco, Ignacio Góngora Lizama. (Fotos: DDLT).

Arbitrario, deshonesto y nefasto, son los calificativos que mejor se aplican al gobierno municipal de Tepecoacuilco de Trujano que encabeza el soberbio e inmoral alcalde Ignacio Góngora Lizama, quien ha convertido al Ayuntamiento de esa municipalidad en un negocio particular, del que parte de sus ganancias utiliza para “esconder” sus pillerías y constantes actos de corrupción y abuso de autoridad.

Un ejemplo claro de la arbitrariedad y soberbia con la que se conduce el Presidente Municipal de Tepecoacuilco, es el violento desalojo de comerciantes ordenado en el llamado “Mercadito” de la comunidad de Mayanalán, donde esa gente humilde llevaba instalada más de 8 años sin haber tenido antes problema alguno.

Pero resulta que el “indefinido” alcalde (de extracción priista, pero con trabajo a favor de candidatos del PRD), en contubernio con el diputado local panista Antonio Galarza Zavaleta, decidieron construir un parque en el área que ocupa el citado “Mercadito”, con el único “argumento” de ser un lugar, según ellos, lleno de ratas y cucarachas.

Fue así como los comerciantes fueron notificados a través del Comisario municipal, Enrique Zavaleta Ayala, y del síndico Alejandro González Nava (cuya nueva actitud deja mucho que desear), de que tenían que desocupar el lugar “por las buenas o por las malas”.

En apego a la Ley, los comerciantes solicitaron un amparo ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo, donde con fecha primero de diciembre del año en curso dicha autoridad determinó la suspensión de la obra que pretende el nefasto alcalde tepecoacuilquense.

Sabiendo que por violentar la ley en esta primera instancia sólo se haría acreedor al pago de una sanción administrativa (multa), el arbitrario alcalde y sus esbirros llevaron a cabo el violento desalojo de los comerciantes, a quienes les sacaron sus cosas a la calle en una actitud por demás soberbia e ilegal, “pasándose por el arco del triunfo” un mandato judicial.

Por lo anterior, los comerciantes afectados (quienes aseguran llegarán hasta las últimas consecuencias) ya presentaron su denuncia en la agencia del ministerio público del fuero común, acusando al alcalde Ignacio Góngora Lizama, al síndico Alejandro González Nava y al Comisario Enrique Zavaleta Ayala, por los delitos de abuso de autoridad, desobediencia y resistencia a particulares, previstos y sancionados en los artículos 179, 198 y 259 del Código Penal vigente del estado.

POR DESVIAR RECURSOS, DEJO SIN POLICIAS AL MUNICIPIO

Otra de las ya conocidas transas y corruptelas en que ha incurrido el alcalde Ignacio Góngora Lizama, es el descarado desvío de recursos, como sucedió en el rubro de Seguridad Pública Municipal, del que desvió millonaria suma que aplicó en su gasto corriente.

En consecuencia, los policías preventivos municipales tenían que rifarse la vida cumpliendo con su trabajo, sin armas, municiones y menos aún chalecos antibalas, lo que aunado al clima de inseguridad que hoy se vive en Tepecoacuilco, los llevó a renunciar en forma masiva, dejando sin policías al municipio que en mala hora desgobierna Ignacio Góngora Lizama, a quien muy pronto le podría caer la voladora, muy a pesar de lo que difunde a través de sus boletines pagados.