martes, 20 de diciembre de 2011

Opinión

Tribuna Pública

Francisco Javier Copeño Castro

Vaya que la situación por el caso de los dos normalistas de Ayotzinapa pone entre la espada y la pared a mucha gente cuando se les pregunta cuál es su opinión respecto al resultado de los acontecimientos del pasado 12 de diciembre en el desalojo que llevaron a cabo las fuerzas policías con el resultado de todos conocido, porque duda y se salen por la tangente. Pero también los hay quienes dicen que eso es lo que se merecían esos vándalos, que han cometido infinidad de fechorías a los largo de la historia de la institución que lejos de ser una escuela, es el bunker de gente con pensamiento terrorista y quien sabe cuántas cosas más; otros manifiestan que el gobierno se excedió en la forma en que llevaron a cabo el desalojo al disparar en contra de los estudiantes, porque no había ni hay ningún tipo de excusa, para que los cuerpos policíacos dispararan. En el caso de los primeros; -es decir de los que dudan y se salen por la tangente- establecen que se deje que las autoridades hagan su trabajo y después que se aclaren los hechos se finquen responsabilidades a quienes resulten culpables; en el caso de los segundos quienes aseguran que eso y más merecían esos pseudoestudiantes, manifiestan que quien no ha estado en un reten de esos delincuentes escudados en su calidad de “estudiantes” no pueden sopesar la magnitud de los desmanes que cometen con el argumento de que tienen necesidades y que el gobierno no atiende sus peticiones y por tal razón se ven obligados a realizar acciones que coadyuven a solventar en parte sus necesidades, saquean comercios, roban autobuses, rayan tu carro cuando no cooperas, aunque no tengas en verdad, no les importa que niños o enfermos estén varados en carreteras obstruidas por ellos y muchos desmanes más; pero para otros más, dicen que el gobierno se ha excedido en su actuar en este caso concreto, y que el principalmente responsable es el gobernador Ángel Aguirre Rivero, lo que lo hace el principal culpable de los acontecimientos y debe renunciar, porque no atendió a tiempo a los estudiantes de Ayotzinapa, a pesar de que con antelación se lo solicitaron. Desde nuestra óptica personal, en este asunto hay muchos responsables; estudiantes por llevar a cabo excesos en sus exigencias de cumplimientos de demandas ante el gobierno y estos últimos por no tener la sensatez para atender a estos muchachos en tiempo y forma y pretender seguir como siempre manipulando a través de sus infinidad de espacios de comunicación, tergiversando los verdaderos acontecimientos antes, en y después de los sucesos lamentables del 12 de diciembre. Cierto es que no creemos que el gobernador haya dado órdenes de disparar a los estudiantes, eso solo un retrograda podría pensarlo, lo que sí es cierto, es que quienes acudieron a persuadir a los estudiantes de desistir de sus protestas en la forma que lo estaban haciendo tomando la autopista del sol, a sabiendas que no contamos con una policía altamente capacitada para este tipo de acciones no entendemos porque acudieron policías armados al lugar, porque estos señores a la menor provocación disparan precisamente por no contar con la capacidad suficiente para no responder de manera violenta, al menor “ataque” de mentadas de madre o insultos de que se es objeto tan solo por pertenecer al gobierno.  En fin, hoy se trata de inculpar a diestra y siniestra  a federales y estatales o ministeriales de tan lamentables hechos, pero resulta que quienes tratan de culpar a unos, son tan culpables como quien lo haya hecho, porque ellos son los mandos y si ordenaron algo y no los obedecieron, entonces quiere decir que no sirven para estar a donde los pusieron y ya, pero también todo esto alcanza al gobernador, porque él fue quien los nombró y se supone que colocó en esos puestos a gente capaz y responsable y todavía más, estos colocaron a la gente de su confianza para poder ir en el barco llamado Guerrero, los más calificados en los puestos de gobierno y si están mal, entonces quiere decir que quien los nombró no estaba tan bien que digamos; ahora bien si fue el pago de cuota a un partido político por haberlo ayudado a llegar al cargo de gobernador, entonces quiere decir que esos personajes no están capacitados para estar en el poder y estamos peor que antes. En fin, como lo dijimos la semana pasada, quien sea el que salga o resulte culpable material del asesinato de los estudiantes, esto no debe volver a repetirse nunca más y por el contrario que estos sirva de experiencias a todos, para atender llamados a tiempo y no se quiere o pretenda tapar el pozo después del niño ahogado. Hasta la próxima y... ¡Salud!