martes, 1 de noviembre de 2011

Opinión

Sin Factura

“Guerrero, la entidad más peligrosa para periodistas”

Mario Raúl Hernández

En América Latina, México es el país más inseguro para ejercer el periodismo, y Guerrero es el estado más riesgoso para los periodistas, entre los reportes más recientes de la Relatoría para la Libertad de Expresión, de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Se examina también la impunidad que impera en el país, lo que provoca que se den más hechos violentos.

Otro de los informes difundidos por su titular, Frank La Rue, señala que de 2000 a 2010 fueron asesinados 66 periodistas y 12 están desaparecidos, cifra a la que se deben sumar las 8 ejecuciones ocurridas en lo que resta de 2011.

Por su parte el representante de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU, Allan García, precisó que si México es el país más peligroso en América Latina, “Guerrero, es el estado más peligroso en el país”.

Así también se destaca el tema de la autocensura, la falta de reconocimiento de las radios comunitarias, el uso del derecho penal así como el acceso a la información.

Frank La Rue manifestó que México ocupa primer lugar en asesinatos contra periodistas, lo cual consideró como un número “escandaloso y grave” además de que dicha situación dificulta la práctica de la profesión.

La Rue menciona que: “las y los periodistas requieren una mayor protección del estado, porque cumplen una función de informar y documentar a la población, y esa protección tiene que ser contra cualquier acto de violencia sin calificar si la violencia es producto de su profesión o no”.

La Relatoría Especial hizo hincapié en el principio 9 de la Declaración sobre Libertad de Expresión de la CIDH que señala: “el asesinato, secuestro, intimidación, amenaza a los comunicadores sociales, así como la destrucción material de los medios de comunicación, viola los derechos fundamentales de las personas y coarta severamente la libertad de expresión.

Es deber de los estados prevenir e investigar estos hechos, sancionar a sus autores y asegurar a las víctimas una reparación adecuada”.

Insistió que bajo el ejercicio del oficio debe de haber solidaridad entre los compañeros de los diferentes medios de comunicación con el único objetivo de proteger al trabajador.

Se exhortó en el rechazo de la monopolización de los medios de comunicación, y por el contrario tener varios canales para verter la información correcta, con independencia de las instituciones gubernamentales.

Con los asesinatos de Marcela Yarce Viveros y Rocío González Trápaga, la cifra de comunicadores ejecutados en el país de 2000 a la fecha subió a 74, la mayoría de ellos entre 2005 y 2011.

Sin embargo, algunas organizaciones estiman un número más alto. La Fundación para la Libertad de Expresión calcula la cifra en 83, en tanto que Reporteros sin Fronteras reporta 80 comunicadores asesinados en el ejercicio de su labor en ese periodo.

Balbina Flores, de Reporteros sin Fronteras, dijo que México enfrenta una situación lamentable por las agresiones contra este gremio. Exigió que se realice una investigación ágil y exhaustiva y llamó a que se ponga en marcha el mecanismo de protección para periodistas que anunció la Secretaría de Gobernación en noviembre de 2010.

En un informe actualizado por la Federación Latinoamericana de Periodistas (Felap), sobre la situación del periodismo en México al primer trimestre de 2011,  es de 119 asesinados, 16 desapariciones forzadas, 13 permanecen desaparecidos.

111 periodistas y 8 trabajadores de la prensa victimados en los últimos 28 años.  83 asesinatos y 16 desapariciones forzadas de comunicadores y trabajadores de prensa ocurridos durante el sexenio de Vicente Fox Quesada.

En el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, 2009 y 2010, los años más crueles para el periodismo.

En el primero, ocurrieron 15 asesinatos; en febrero y julio, 3 en cada uno de esos meses, y un desparecido

En 2010, fueron 16  las víctimas mortales: 14 periodistas y 2 trabajadores de prensa, 3 en junio, y 2 desaparecidos

En lo que resta de 2011, después de 3 meses de relativa calma, han sido muertos dos periodistas y 2 trabajadores de prensa y se cometió una desaparición forzada.

En los 53 meses de la actual administración federal han ocurrido 53 asesinatos de informadores, uno por mes.