jueves, 20 de octubre de 2011

policiaca

Les fijaron fianza de $50 mil a cada una…

Al CERESO, las meseras roba-carros

* Sus cómplices lograron darse a la fuga…

Enrique García

detenidos  (2) DE LA GLORIA AL INFIERNO: Las dos alegres meseras de un botanero ubicado en Mezcala, fueron recluidas en el CERESO de Chilpancingo, acusadas de robo de vehículo con violencia, en agravio de un taxista capitalino.

Por no tener para el pago de su fianza, que ascendía a cincuenta mil pesos cada una, las dos meseras de conocido botanero de Mezcala fueron trasladadas y recluidas en el CERESO de Chilpancingo, acusadas de robo de vehículo con frecuencia, en agravio de un taxista vecino de esa ciudad capital.

Como se recordará, las dos alegres meseras, hoy conocidas integrantes de una banda de roba-carros, identificadas como Macaria Olarte Portillo y Alejandra Marrón Hernández, fueron capturadas durante la madrugada del pasado lunes.

Su captura fue posible luego del reporte que se hizo a través del servicio de emergencia 066, en el que se indicó que cuatro presuntos delincuentes, dos hombres y dos mujeres, habían despojado con lujo de violencia de su unidad a un taxista de la ciudad de Chilpancingo, al que dejaron abandonado en carretera.

Tras cometer el robo, los presuntos responsables enfilaron con rumbo a esta ciudad, donde ya se había implementado un operativo policiaco a la altura del crucero de El Tomatal.

Fue precisamente en ese “retén”, donde al detectar los uniformados la presencia del vehículo que coincidía con las características del taxi robado, le marcaron el alto a los tripulantes.

Pero éstos, lejos de obedecer las indicaciones de la Policía bajaron a toda prisa del vehículo y corrieron entre la maleza, internándose con rumbo al poblado de Tomatal.

Los policías procedieron a la persecución a pie de los sospechosos, logrando así la captura de Macaria y Alejandra.

Ya tras las rejas, las detenidas confesaron su participación en el robo del vehículo, mencionando que ellas trabajan en un botanero en el poblado de Mezcala, donde son bien conocidas por sus clientes y los propios lugareños que gustan de echarse sus chelitas bien frías.

Sobre sus cómplices que lograron darse a la fuga, dijeron no conocerlos; sin embargo, se presume que podría tratarse de vecinos del mismo lugar (Mezcala), donde con frecuencia se suscitan hechos similares, sin que hasta la fecha se haya logrado la captura de los responsables.

En tanto, las dos alegres meseras, hoy descubiertas como roba-carros, fueron internadas en el CERESO de Chilpancingo, al no poder juntar los 50 mil pesos de fianza que por cada una pedía el juez de la causa.