martes, 25 de octubre de 2011

opinión

Sin Factura

De que la partera es mala…;

en el PRD, todos son culpables

Mario Raúl Hernández

"Cuando la partera es mala, le echa la culpa al chamaco”. Así dice un refrán popular.

Lo anterior viene a colación con lo sucedido el pasado domingo en la jornada electoral interna del PRD, para elegir a sus consejeros y delegados estatales.

Por lo que algunos dirigentes perredistas buscan culpables y, en estos momentos, hasta se atreverían a señalar que por la muerte del ex líder libio, Muamar Gadafi , se originó toda esa desorganización.

Por ejemplo,  el diputado federal perredista e integrante de Nueva Izquierda (NI) Ilich Augusto Lozano Herrera, consideró difícil y de locos reconocer  los resultados.

Mientras que líderes perredistas denunciaron que todo es por la "delincuencia organizada que mantiene secuestrado al partido".

Lozano Herrera junto con líderes perredistas, consideró que es “triste” ver que hay un retroceso en el partido que está tomado por unos mercenarios que buscan consolidar sus intereses.

En el municipio de Iguala, el titular del Comité Municipal perredista, Oscar Díaz Bello,  se amarró el dedo y se deslindó de toda responsabilidad, y denunció no perder de vista el interés del PAN, que desde el gobierno federal  quiere desestabilizar y dividir al sol azteca.

Pero fue más a fondo, al atribuir, que ante las amplias posibilidades que tiene el PRD de ganar la Presidencia de la República en 2012, el gobierno federal podría estar detrás de la resolución del Tribunal Federal Electoral (Trife), que busca dividir y evidenciar  al PRD ante la opinión pública.

Pero  el también aspirante a la Presidencia Municipal de Iguala, corrige,  cuando reconoce que será la Comisión de Garantías y Vigilancia la que tendrá que tomar acciones en contra de las personas que participaron en estos actos. Entonces, zapatero a tu zapato.

Pero otros más reflexivos  como Julio César Aguirre Méndez, Presidente del Comité Municipal del PRD en Chilpancingo, admite que el consejo realizado para elegir a sus consejeros y delegados estatales, fue todo un “cochinero”.

El también senador de la República,  aunque justificó, son cosas que se dan dentro de la democracia --que en el PRD está muy lejos de aterrizar--.

Aceptó que hay muchos perredistas molestos, porque no es la militancia, sino las dirigencias las que en su afán por seguir conservando sus canonjías, privilegios y “billete” por supuesto, hicieron y deshicieron en esta asamblea.

Con esta asamblea el PRD demostró que es incapaz de organizar una elección, como ejemplo la tardía instalación de las casillas, las cuales eran a las 12 del día y ni siquiera se colocaban, hubo irresponsabilidad e inasistencia de funcionarios de casilla, de los representantes, la papelería no fue entregada a tiempo, entre otras incidencias que ocurrieron en todas partes del estado.

Por su parte el presidente del secretariado estatal perredista, Carlos Reyes Torres  ante las irregularidades dadas, sugirió a la Comisión Nacional Electoral que reponga el proceso en los distritos con mayores problemas.

Hubo inconformidad en muchos de los distritos, pero sólo por problemas técnicos de la elección, como retraso de la paquetería y un padrón inconsistente. Por lo que se considera que la dirigencia nacional calculó mal los tiempos.

Por eso el senador perredista, Julio César Aguirre exhortó a la dirigencia nacional del partido a "limpiar" la elección, responsabilizó a la Comisión Electoral de permitir que corrientes como NI (Los Chuchos), AND e IDN soltaran a la "mapachada" para operar en la elección, "pero todo es porque no tenemos órganos de dirección que castiguen, todos hacen lo que quieren porque no hay castigo para nadie".

Por eso,  de que la partera es mala… se concluye: en el PRD, todos son culpables.