martes, 11 de octubre de 2011

Opinión

SIN MIRAMIENTO

Gerardo  Lagunas  Pineda

Tenía rato que los invasores de terrenos no se habían hecho presentes en la ciudad de Iguala. Ahora es la novedad de que por aquí, por allá, la ciudad tamarindera esté siendo ultrajada cínicamente por vividores. Que “Lomas de la Pradera”, que la Acatempan y otros espacios, son el foco para que personas sin escrúpulos y sólo con el afán de obtener esos espacios, pongan en entredicho a la autoridad municipal de no querer actuar contra tales vividores. El jueves pasado, gente con esas características les daba por apropiarse de la ladera que tiene la colonia Acatempan y sin vergüenza alguna arribaban al ayuntamiento (Palacio municipal) al día  siguiente con la finalidad de exigir a la autoridad municipal en turno, que les dieran las facilidades de ocupar ese espacio, puesto que sabían que no tenía dueño. Aquí es bueno hacer un paréntesis y mencionar que esos invasores y sobre todo quienes los dirigen no son tontos, saben perfectamente a donde van a invadir, surgiendo la interrogante: ¿Cómo es que saben que esos terrenos no tienen dueño? Porque quien tiene toda la información y que debiera ser reservada, es la Dirección de Catastro Municipal. ¿Será que quien la dirige o bien los empleados de dicha dirección son quienes otorgan tal información a los invasores y con plena confianza se apañen de algo que no es suyo? Bien, siguiendo con el tema, Jorge Romero, quien llevó la voz cantante de los invasores de la ladera de la Acatempan, argumentaba ante el secretario de gobierno municipal, Eduardo Román, que los allí presentes, 65 invasores, necesitaban espacios donde vivir por ser de escasos recursos económicos. Una mujer manifestaba que tenía 5 hijos y que todos vivían con ella, estando ya casados. Un sinfín de argumentos que lejos de ser razonables, el funcionario municipal los escuchaba, guardándose su intervención para cuando finalizaran ellos. Lo primero que hizo fue decirles que el presidente ha sido tolerante con esas acciones, pero que todo tiene un límite. Así también les dijo que dejaran de limpiar ese espacio invadido por ellos hasta no cerciorarse si tenía dueño o no. Se manejó un dueño de nombre Juan Bahena, que se buscaría para saber si realmente existe para así comprarle a su persona dicho lugar. Dijo también que veía a varias personas allí presentes que las tenía bien ubicadas como invasores de otros lugares. Allí nadie le contradijo lo expuesto, lo cual quiere decir que son unos verdaderos profesionales de invasiones de terrenos. Palabras más palabras menos. La conclusión a que llego es a la siguiente: Existe alguno o algunos funcionarios municipales que por obtener un dinero ilícito, filtren información a esos líderes y de esa forma sepan los lugares o espacios que no tienen propietario. Aunado a que la autoridad no ha puesto mano dura contra esa gente que solo se ha dedicado a cometer invasiones, cuando con la ley en la mano, que la hay, debiera meter en cintura a todo aquel que atente contra espacios que no son de ellos y no se vería eso  criticable a todas luces. Con respecto a lo que manejó una mujer y que fue que tenía 5 hijos ya casados viviendo con ella, lejos de considerarla, puedo decir que su persona tiene la culpa, ya que nunca planeó el número de ellos y se los dejó venir y ahora está pagando las consecuencias. Y esos hijos ya casados, deben tener sentido de responsabilidad y dejar la ‘’mamitis’’, que eso les perjudicará por el resto de sus vidas. Ya casados y esperar que mami los siga arropando, es como no tener vergüenza. Es factible que estos hijos ahora casados, el día de mañana también harán lo mismo con sus críos, puesto que todo se contagia. Nada mejor y gratificante que luchar en esta vida y lo que obtenga uno sea a base de esfuerzo y sacrificio y eso es lo mejor y no andar invadiendo y apropiándose de lo ajeno… Le decía a María Luisa, persona que Enrique García Francis, el popular “Tigre”, la llamó “oreja” del Presidente en su columna, que todo lo que se hace se paga. Y es que para ella, TODOS los trabajadores del Ayuntamiento somos unos huevones. Lástima por ella, porque que antes de que fuera “oreja”, según el “Tigre”, le daba por criticar duro y bonito al Presidente municipal. Es más, a mi me tenía informado de las cosas anómalas que Tovar Tavera hacía. Que de la noche a la mañana el presi la premió de esa manera, pues así fue y quien sabe porqué lo hizo. Cuando termine la administración tovarista quien sabe cómo quede y no faltará alguien que le pare los tacos; aunque hay que decirlo, María Luisa tiene su genio y valor para enfrentar al más pintado. Por vía de mientras, ella sigue reportando y de esa manera corriendo a trabajadores que su único pecado es caerle mal a ella. Mi persona no escapó de las garras de su “actividad” como “supervisora de personal”, ya que antes de ser eso, es decir, empleada del Ayuntamiento, siempre o casi siempre, le regalaba, porque así me lo pedía, “para el refresco”, concluyendo que no sabe ser agradecida y cree que reportando a su manera a los empleados se ganará la gloria del cielo. He sido demasiado paciente porque no ha sido uno, sino muchos compañeros los que me han dicho la forma de cómo se ha expresado de mi persona y que siempre me lo ha negado diciéndome que son otras “orejas” quienes lo hacen. Lo que le puedo decir a María Luisa, es que está del todo equivocada en la forma de realizar “su trabajo”, ya que la vida es para hacer amigos y no enemigos y estos últimos se los ha ganado a pulso. Pero bueno, ella es así feliz y como decía el dramaturgo Luis G. Basurto, “CADA QUIEN SU VIDA”… Hoy no tengo saludos porque María Luisa me puso muino… Hasta la próxima!