miércoles, 5 de octubre de 2011

Opinión

LO BLANCO Y LO NEGRO EN IGUALA

*Toma por sorpresa a muchos, el relevo de Reyna Jaimes.

*Perredistas a temblar porque cualquier cosa puede cambiar.

*Niegan integrantes de la APIMA que estén apoyando a Jaimes y Salomón.

Julio Palacios Márquez

   El sorpresivo relevo de Reyna Jaimes Domínguez, como directora general del Colegio de Bachilleres en el estado, ha generado todo tipo de opiniones y suspicacias, considerando que se trata de una de las personas cercanísimas al gobernador, de las primeras que de forma incondicional se sumó con él y que no le importó el escarnio del que iba a ser objeto por parte de los priístas, como finalmente sucedió.

   ¿Qué fue lo que pasó? ¿Qué ocurrió en realidad que no alcanzamos muchos a entender? Ciertamente, había un movimiento sindical en su contra desde hace aproximadamente dos semanas, pero nada que no tuviera solución. Es más, el sindicato que se había manifestado en su contra, estaba representado por la parte minoritaria y no por los grupos más fuertes al interior de Bachilleres.

   ¿Qué pasó entonces? Desde la noche de este lunes en que empezó a correr la noticia, todos se llenaron de sorpresa y a muchos los puso a considerar en su actitud: Ángel Aguirre acaba de dar muestra de que no solapará ninguna actitud arrogante en su gobierno, sea quien sea el personaje en cuestión, aunque hay que repetir que no fue precisamente esa una característica en Reyna Jaimes, por más que en algunos medios de comunicación quisieron magnificar las declaraciones en su contra del diminuto sindicato.

   Como sea, su salida intempestiva ha sacudido al medio político: si cayó Reyna que es hasta comadre del gobernador, puede caer cualquiera y en lista, muchos apuntan a la profesora Silvia Romero Suárez que, se dice, no ha dado el ancho como secretaria de Educación.

   Es más, se podría asegurar que está más tensa la situación en el magisterio que lo que pasaba al interior del Colegio de Bachilleres.

   Lo cierto es que está saliendo a relucir (aunque algunos ya lo habíamos apuntado) que Ángel Aguirre se precipitó en muchos de sus nombramientos, no tomó en cuenta lo “caldeado” del ambiente y que en algunos casos, como el magisterial, se requiere de alguien con amplia experiencia en la ejecución y toma de decisiones.

   Se comenta que el propio sindicato de maestros y la CETEG, han puesto en lista algunos nombres de maestros con amplia experiencia en la función pública que pudieran ser los relevos de Silvia; sin embargo, habría que esperar, pero queda claro que el gobernador no está nada satisfecho con la forma en que se han conducido varios de sus colaboradores más cercanos, entre éstos el procurador, Alberto López Rosas.

   En el caso de los perredistas, habría que decir que en reciente reunión celebrada en Chilpancingo, varios connotados integrantes del Movimiento Ciudadano, cuestionaron de manera moderada al gobernador del por qué no los había tomado en cuenta para algún cargo.

   Aguirre los reconoció como de los que más lo habían apoyado en su campaña y pidió tolerancia, pues las presiones de los perredistas habían sido muy fuertes para que les repartiera cargos a diestra y siniestra.

   Empero, el mandatario hizo ver su molestia porque muchos de los que les cumplió con cargos, ahora andan más metidos en su precampaña con miras a las elecciones del 2012. Palabras más, palabras menos, Aguirre les dijo que a partir de diciembre cuando muchos empiecen a definirse y abandonen la encomienda que les dio, no van a tener regreso en su gobierno. Serán despedidos de inmediato y entonces sí podrá colocar a muchos que lo ayudaron de verdad y que no lo han presionado tanto como los perredistas.

   El cambio de la maestra Reyna, comadre de él, amiguísima de muchos años, fiel compañera en estas lides políticas, debe servir para recordar el dicho que reza: “cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar”. Si cayó la maestra, gente de toda su confianza, puede caer cualquiera, sobre todo con los que en realidad, Ángel no tiene ningún compromiso y han alterado de más sus funciones en los puestos encomendados.

   Por lo demás, habría que reconocerle a Reyna Jaimes que en el poco tiempo que estuvo como directora general en el estado, cumplió siempre con el buen ánimo que le distingue.

***Tras el manifiesto que hizo el fin de semana el profesor Álvaro Pita Ocampo como dirigente de la APIMA y a favor de Antonio Jaimes y Salomón Beltrán, para presidente y diputado, respectivamente, el ingeniero Ibsen Ojeda Bustamante, dijo ayer a quien esto escribe que nadie puede abrogarse  el nombre de la organización y decir que apoyan a tal o cual candidato. “Eso lo tenemos que decidir en una asamblea”, subrayó, porque “al interior de la APIMA, muchos compañeros como Alberto Quezada Peña, Javier García Lucero y un servidor, simpatizamos con Oscar Díaz para presidente municipal y Alberto Bahena para diputado, por lo tanto rechazamos que dos compañeros quieran abrogarse el sentir del grupo”.

   En lo que respecta al ingeniero Alberto Quezada Peña, anunció que en los próximos días habrán de dar a conocer un manifiesto público como APIMA, a favor de sus precandidatos.

   Por cierto, en el caso de Ibsen Ojeda, continúa realizando importantes recorridos por los municipios que comprenden el 20 Distrito, considerando sus aspiraciones para ganar la candidatura a diputado.

   En días pasados, Ibsen conminó al alcalde de Acapetlahuaya, Roger Arellano, a que le entre a una contienda leal solicitando licencia como alcalde municipal, “pues no se vale que desde un cargo público saque provecho por encima del resto de los que aspiramos”.

   Ibsen visitó Apaxtla el día de ayer donde realizó un intenso recorrido por varias comunidades.

LO BLANCO: El gran esfuerzo de varios amigos por preservar el tradicional desfile del “Día de los locos”, que ayer llenó de curiosos las calles del centro donde se vivieron horas de mucha alegría.

LO NEGRO: El proyecto del Festival Franciscano Yohuala que, por lo visto, ha cavado su tumba desapareciendo por completo de la Plaza Cívica de las Tres Garantías.

   Muchos de los que se aprovecharon de la noble intención que otros tuvieron al principio de los 90’s para crear este Festival, deberían explicar el porqué terminaron hundiéndolo y perturbándolo al máximo, muy a pesar de convertirlo hasta en una ¡asociación civil!

   En su momento, ni Lázaro Mazón, ni Antonio Jaimes, quisieron meterse a la organización, dejando que un reducidísimo número de personas hicieran lo que quisieran. Les bastaba con apoyar con unos cuantos miles de pesos, hasta que de plano el Festival desapareció por completo de la Plaza Cívica. Ahora, es loable que el centro comercial “Galerías Tamarindos” abra sus puertas para llevarlo a cabo. Lo detestable es la manera en que manejaron este Festival durante años sin que se explicara en qué se aplicaban los recursos recibidos.

julio_pmarquez@hotmail.com